EL CAMINANTE

  • VEINTITRES

    El príncipe azul se fue de copas con Shrek. Pillaron una de mil demonios y, sin saber muy bien lo que hacían, se alistaron a la legión extranjera francesa. Antes de que se dieran cuenta estaban embarcados en un buque de guerra rumbo a Dahomey, donde nada bueno les podía esperar. Una vez allí, y conscientes de su error, se largaron a la primera posibilidad que les brindó una noche estrellada de septiembre; se adentraron en el continente y su huella aún se puede ver por Togo, Nigeria o Burkina Faso.

    Tiempo después supe de ellos, se habían asentado junto a una comunidad que vivía a orillas del Níger. Según cuentan, encontraron a una nativa de anchas caderas, inquietantes valles y profunda mirada. Lo que ya no os puedo decir es con cuál de los dos se quedó, si es que eligió. Como bien dice José Manuel Casañ en El Viajero, “Hay secretos que son secretos y no los voy a contar”.

    Yo, en cambio, me quedé aquí, y hace tiempo que dejé de buscar a mi Caperucita. Amigo lobo me contó que un buen día se pintó los labios de rojo carmesí, se subió las enaguas, se tatuó una esperanza en una nalga y decidió cruzar el río para correr aventuras dios sabe donde. La hubiese seguido al enterarme de ello, pero siempre tuve claro que las quimeras, quimeras son. Así que decidí seguir mi camino tarareando aquella vieja canción basada en Chopin de Pink Martini, y sentir como la brisa fresca me acaricia el rostro al caminar. Porque… lo demás, está de más.

  • VEINTIDOS

    Anochece. Desde mi ventana me siento el capitán de un barco que ya navega con rumbo fijo. Sin otro destino que no sea el de atravesar las aguas por placer. El agua -vida- me rodea y siento como sus leves olas mecen la serenidad de este momento buscado y ansiado durante meses y meses.

    No vuelvo a ser yo puesto que en realidad estoy siendo una versión mejorada de mi yo. He de dar las gracias a quien me ha hecho mejor; su puñal derramó sangre de la que brotaron mariposas. Mariposas que vuelan mientras sonrío y pienso… ¡De menuda me libré!

    El agua, las olas, las aves que vuelven a su guarida nocturna. Cabriola haciéndose la despistada, Tirana buscando sin cesar presas que nunca alcanzará, y Bruno, el bueno de Bruno, tumbado con la tranquilidad de quien nada teme. Bruno, amigo, cuánto estoy aprendiendo de ti.

    Pronto oscurecerá pero mi luz brilla como hace tiempo que no lo hace. Ya no hay noche, ya no hay miedo, ya no hay llanto ni rabia. Sólo luz. Y encenderé la chimenea y me pondré a leer mientras hago tiempo para cenar.

    Están siendo maravillosas estas vacaciones que hace años que no tenía. Y pienso… tengo ganas de verte. No sé porqué, pero me hace ilusión verte. Queda poco.

  • VEINTIUNO

    Nada me retuvo. Me liberé y fui.

    Hacia placeres que estaban

    tanto en la realidad como en mi ser,

    a través de la noche iluminada.

    Y bebí un vino fuerte, como

    sólo los audaces beben el placer.

    KAVAFIS

    Y pasó la noche y acabó el placer.

    Llegó el día, un día como el de ayer.

    Y llegará otro día, y más días

    hasta el final de tu vida.

    Tan sólo te queda el ardor del vino,

    un ardor que siempre te acompañará.

    No vistas de épica beber ese vino fuerte

    si antes no dijiste adiós.

    Está servido en la copa

    de la mentira y la traición.

    Condenada por los siglos de los siglos,

    por no saber que la audacia no

    se sostiene sobre la traición.

    Los audaces nunca atacaron por la espalda

    al confiado; los audaces van de frente.

    Condenada por los siglos de los siglos,

    amén.

  • VEINTE

    No quiero más dramas en mi vida
    Sólo comedias entretenidas
    Así que no me vengas con historias de celos
    Llantos y tragedias, no

    Si me llamas para lo de siempre
    No te molestes
    No me interesa ya
    Lo repito, por si no lo entiendes
    Me cansa estar triste
    Y no me compensa más
    He decidido enterrar el dolor y la pena
    Voy a olvidarme de los problemas

    No quiero más dramas en mi vida
    Sólo comedias entretenidas
    Así que no me vengas con historias de celos
    Llantos y tragedias, no

    ¿Qué más da?
    Si todo es mentira
    ¿Qué más da?
    Deja que me ría
    ¿Qué más da?
    Si al final el día
    ¿Qué más da?
    Va a acabar, igual

    Deja de quejarte sin descanso
    Es aburrido
    Y, ¿de qué sirve?
    Piensa que el futuro sigue en blanco
    Que nada está escrito
    Que todo es posible
    He conseguido borrar de un plumazo las fobias y manías
    Ha sido fácil
    Son tonterías

    No quiero más dramas en mi vida
    Sólo comedias entretenidas
    Así que no me vengas con historias de celos
    Llantos y tragedias, no

    ¿Qué más da?
    Si todo es mentira
    ¿Qué más da?
    Deja que me ría
    ¿Qué más da?
    Si al final el día
    ¿Qué más da?
    Va a acabar igual

    No quiero más dramas en mi vida
    Sólo comedias entretenidas
    Así que no me vengas con historias de celos
    Llantos y tragedias, no

    ¿Qué más da?
    Si todo es mentira
    ¿Qué más da?
    Deja que me ría
    ¿Qué más da?
    Si al final el día
    ¿Qué más da?
    Va a acabar igual

    No quiero más dramas en mi vida

    FANGORIA

  • DIECINUEVE

    Te dejaste las llaves en la puerta

    la olla en el fogón

    tu canción favorita

    y los perros a los que tanto querías.

    Olvidaste las fotos de los tuyos

    las gafas de lectura

    tus juguetes

    y aquella falda que llevabas cuando te conocí.

    Renunciaste a los amaneceres naranja

    al vuelo de las aves

    a la brisa

    y al arcoíris con la lluvia.

    Traicionaste los besos

    las miradas

    las caricias

    y las palabras.

    Tan solo te llevaste una cosa.

    La nada.

    Porque eres nada,

    y vuelves a la nada.

    Adiós, adiós.

  • DIECIOCHO (uno de noviembre)

    FELICIDADES! FELICIDADES!

    FELICIDAAAADESSSSSS!!!

    Ahora voy a ser sincero
    Estuve tiempo sin querer jugar
    Encerrado en mi agujero
    Ya solo quería disparar

    Con la cara en la pared
    Nada sale bien
    Tuve que decir adiós
    Tuve que aprender

    Y ahora enciendo un cigarrillo
    Y aspiro hasta el final
    No me importa si está bien
    No me importa si está mal

    Tengo abiertas las ventanas
    Y dejo el aire entrar
    Tengo ganas de abrazarte
    Tengo ganas de llegar al final

    Demasiados caramelos
    Demasiada gente en el lugar
    Cosas rotas por el suelo
    Demasiada mierda que tragar

    Ya no quiero a nadie aquí
    Desapareced
    Hoy me voy a caminar
    Hoy me encuentro bien

    Y ahora enciendo un cigarrillo
    Y aspiro hasta el final
    No me importa si está bien
    No me importa si está mal

    Tengo abiertas las ventanas
    Y dejo el aire entrar
    Tengo ganas de abrazarte
    Tengo ganas de llegar al final

    No más despedidas, no más situaciones
    No más ceniza en los colchones
    Mírate en el espejo y dime
    Si esto es lo que quieres ser, ¡ah, no!

    Con la cara en la pared
    Nada sale bien
    Tuve que decir adiós
    Tuve que aprender, aprender

    Y ahora enciendo un cigarrillo
    Y aspiro hasta el final
    No me importa si está bien
    No me importa si está mal

    Tengo abiertas las ventanas
    Y dejo el aire entrar
    Tengo ganas de abrazarte
    Tengo ganas de llegar al final

    Al final

    COQUE MALLA

  • DIECISIETE

    Hoy voy a empezar a construir
    La casa donde estaré
    Para toda la vida

    Voy a recorrer esta ciudad
    Voy a llegar hasta el mar
    El mar me cura la herida

    Y voy a saltar
    Voy a nadar hasta otro lugar
    Para toda la vida

    COQUE MALLA

  • DIECISÉIS

    El cielo está plomizo y ha empezado a llover. Es curioso, una frase hecha, que he repetido tantas veces, y de repente, hoy, me he dado cuenta que sí, que su color es el del plomo. Y me he extasiado al verlo. Siempre le di valor al acero, me gustaba como analogía para referirme a otras cosas, pero hoy descubrí el plomo. Y me gusta. Es pesado, denso, auténtico, misterioso. No brilla como el acero, es mate. No reluce, no es admirable. Pero es auténtico, primario, real.

    Llueve. Ni mucho ni poco. Las gotas caen de lado, hacia el mar, como queriendo escapar para fundirse todas juntas entre las aguas del Mediterráneo. Es una lluvia uniforme, las gotitas son iguales dejándose caer pausadamente hacia un destino buscado. Y protegidas por el plomo, por un cielo que parece decirles hoy sois vosotras las estrellas. Brillad como ellas mientras me apago como apagado es el plomo. Y la gente está asustada, recuerda lo que ocurrió hace un año con la lluvia. Pero yo me encuentro bien. Por fin he logrado encontrar la senda que me lleve a la paz que no tenía desde hace meses. Y sé que tengo la sonrisa triste, porque encontrar el camino de la paz no significa encontrar el camino de la felicidad. Pero… ¿Quién desea sentir felicidad cuando por fin siente paz?

    Saco la mano por la ventana

    y las gotas rozan mis dedos,

    Resbalando por ellos

    para después de empaparme

    seguir su camino.

    Siento su caricia,

    tan lejos de otras caricias.

    Y mi sonrisa es de plomo,

    no de acero.

    Pero por fin siento paz.

  • QUINCE

    A la vida guiara constantemente
    ante el paso imperturbable, está el reloj.
    Bajo las mismas razones, pertinentes
    El viajero, conociendo, la ciudad

    Cabe ver la noche, el sol y tierra extraña
    Con la firme persistencia como pies
    Contra la luz pegajosa y aledaña
    El viajero conociendo la ciudad

    De su vía ha extraído la arrogancia
    Desde luego su camino es poseer
    En su ruta no hay inercia, e ignorancia
    El viajero asimilando la ciudad

    Ciudad, y otra ciudad
    Gastando su inquietud
    Comprando libertad
    Cuando el bolsillo le da…

    Entre risas, añoranzas y recuerdos
    Hacia cada sensación que conocer
    Hasta la última aventura exprime cuerdo
    El viajero asimilando la ciudad

    Para que no caiga el sueño adocenado
    Por qué nuevas posiciones correrá
    Según controle el viento racheado
    El viajero abandona la ciudad

    Ciudad, y otra ciudad
    Gastando su inquietud
    Comprando libertad
    Cuando el bolsillo le da
    Vino, tabaco y caramelos
    Vino, tabaco y caramelos
    Y un caramelito
    O una chocolatina
    O un poquito gasolina
    Para que me ande el carrito

    Y si tu quieres te invito
    Por el campo a pasear
    O Bien nos vamos al mar
    Que ahí me espera un barquito
    De vela porque soy el capitán
    Que vengan, vengan
    Te digo, digo, digo
    Vamos a gozar
    Arriba

    Y conoció a una muchacha
    Que era como una piragua
    Que nadaba entre dos aguas
    Y se las daba de macha
    Y bailando una guaracha
    Se fue quitando el vestido
    Pero llego su marido
    Que estaba cortando caña
    Y se vinieron pa España
    Si bien lo tengo entendido

    Y recorrió muchas millas
    Por eso sabe que vive
    Estuvo por el caribe
    Y recorrió las Antillas
    Y me conto maravillas
    De viajes por tierra y mar
    Yo no hacia mas que escuchar
    Con un profundo respeto
    Secretos que son secretos
    Y no los voy a contar
    Vino, tabaco y caramelos

    Para el viajero

    El caramelito
    Ese poquito de vino que quita la pena
    Del purito, purito, purito, purito, purito

    Que yo no puedo mirarlo
    Que yo no puedo aguantarlo
    Que yo no puedo, no quiero,
    No puedo, no quiero, no quiero, no puedo

    Sin temer, presagio alguno desgraciado
    Sopena como inocua realidad
    Sobre la luz encarnada hierve el hielo
    Tras la pista, siempre existe, su verdad

    Ciudad y otra ciudad
    Gastando su inquietud
    Comprando libertad
    Cuando el bolsillo le da…

    JOSE MANUEL CASAÑ

  • CATORCE

    Cada día me siento mejor. Mucho mejor. Me ha dicho que este próximo sábado, en el concierto, lo celebraremos con unas cervezas.

    He de aprender a decir que no me gusta especialmente la cerveza…

    He de aprender a decir y a callar muchas cosas.