QUINCE

A la vida guiara constantemente
ante el paso imperturbable, está el reloj.
Bajo las mismas razones, pertinentes
El viajero, conociendo, la ciudad

Cabe ver la noche, el sol y tierra extraña
Con la firme persistencia como pies
Contra la luz pegajosa y aledaña
El viajero conociendo la ciudad

De su vía ha extraído la arrogancia
Desde luego su camino es poseer
En su ruta no hay inercia, e ignorancia
El viajero asimilando la ciudad

Ciudad, y otra ciudad
Gastando su inquietud
Comprando libertad
Cuando el bolsillo le da…

Entre risas, añoranzas y recuerdos
Hacia cada sensación que conocer
Hasta la última aventura exprime cuerdo
El viajero asimilando la ciudad

Para que no caiga el sueño adocenado
Por qué nuevas posiciones correrá
Según controle el viento racheado
El viajero abandona la ciudad

Ciudad, y otra ciudad
Gastando su inquietud
Comprando libertad
Cuando el bolsillo le da
Vino, tabaco y caramelos
Vino, tabaco y caramelos
Y un caramelito
O una chocolatina
O un poquito gasolina
Para que me ande el carrito

Y si tu quieres te invito
Por el campo a pasear
O Bien nos vamos al mar
Que ahí me espera un barquito
De vela porque soy el capitán
Que vengan, vengan
Te digo, digo, digo
Vamos a gozar
Arriba

Y conoció a una muchacha
Que era como una piragua
Que nadaba entre dos aguas
Y se las daba de macha
Y bailando una guaracha
Se fue quitando el vestido
Pero llego su marido
Que estaba cortando caña
Y se vinieron pa España
Si bien lo tengo entendido

Y recorrió muchas millas
Por eso sabe que vive
Estuvo por el caribe
Y recorrió las Antillas
Y me conto maravillas
De viajes por tierra y mar
Yo no hacia mas que escuchar
Con un profundo respeto
Secretos que son secretos
Y no los voy a contar
Vino, tabaco y caramelos

Para el viajero

El caramelito
Ese poquito de vino que quita la pena
Del purito, purito, purito, purito, purito

Que yo no puedo mirarlo
Que yo no puedo aguantarlo
Que yo no puedo, no quiero,
No puedo, no quiero, no quiero, no puedo

Sin temer, presagio alguno desgraciado
Sopena como inocua realidad
Sobre la luz encarnada hierve el hielo
Tras la pista, siempre existe, su verdad

Ciudad y otra ciudad
Gastando su inquietud
Comprando libertad
Cuando el bolsillo le da…

JOSE MANUEL CASAÑ

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