6 DE MARZO DE 2026
Hoy, que no ayer, estoy convencido que el camino más corto es el más largo. He driblado, regateado, burlado, esquivado y eludido el camino más sencillo. He esperado, aguardado, a que el convencimiento de la razón me diera eso mismo, razón. He llorado, gemido, sollozado y suspirado por no llegar a donde he de llegar. Hoy me he despedido como me despedí aquel día de octubre, en silencio, íntimamente, sin decir.
Pero digo, Ave Cesar, los que van a morir te saludan. Hoy cruzamos el Rubicón. Alea iacta est.
