SIETE

-Para Jane, con todo el amor que le tuve, que no fue suficiente-

recojo la falda,

recojo el collar negro

que brilla,

eso que una vez tocó

su carne,

y llamo mentiroso a Dios

y afirmo que algo que se moviera

así

o que supiera

mi nombre

no podía morir nunca

con esa certeza inamovible de la muerte,

y recojo

su precioso

vestido,

perdida toda su belleza,

y les hablo a todos los dioses,

dioses judíos, dioses cristianos,

pedacitos de cosas parpadeantes,

ídolos, píldoras, pan,

profundidades, riesgos,

sabia rendición,

ratas en la salsa de dos que se volvieron casi locos,

sin ninguna oportunidad,

sabiduría de colibrí, oportunidad de colibrí,

me inclino sobre eso,

me apoyo en todo eso

y lo sé:

tengo un vestido en mi brazo

pero nada me la devolverá.

CHARLES BUKOWSKI

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