-Para Jane, con todo el amor que le tuve, que no fue suficiente-
recojo la falda,
recojo el collar negro
que brilla,
eso que una vez tocó
su carne,
y llamo mentiroso a Dios
y afirmo que algo que se moviera
así
o que supiera
mi nombre
no podía morir nunca
con esa certeza inamovible de la muerte,
y recojo
su precioso
vestido,
perdida toda su belleza,
y les hablo a todos los dioses,
dioses judíos, dioses cristianos,
pedacitos de cosas parpadeantes,
ídolos, píldoras, pan,
profundidades, riesgos,
sabia rendición,
ratas en la salsa de dos que se volvieron casi locos,
sin ninguna oportunidad,
sabiduría de colibrí, oportunidad de colibrí,
me inclino sobre eso,
me apoyo en todo eso
y lo sé:
tengo un vestido en mi brazo
pero nada me la devolverá.
CHARLES BUKOWSKI
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