Cangrejos y tencas en nuestro mar dormido.
Qué será de mí, de mi cuerpo habituado a
balancearse a merced de tus olas.
Qué será de ti, de tu alma acostumbrada a
socavar mi firmeza.
Qué será de nuestros corazones latiendo
desgarrados, sucios para siempre de fango y barro.
Agua en el marjal. El marjal en agua.
Corda i Poal.
El amor nos convoca pero el universo nos
distancia.
Morets y garzas en nuestro paraíso soñado.
El lento aleteo del adiós que todo lo borra.
Deja una respuesta