{"id":127,"date":"2025-12-02T23:55:42","date_gmt":"2025-12-02T23:55:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.enelcamino.es\/?p=127"},"modified":"2025-12-02T23:55:42","modified_gmt":"2025-12-02T23:55:42","slug":"treintaiuno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enelcamino.es\/?p=127","title":{"rendered":"TREINTAIUNO"},"content":{"rendered":"\n<p>Son s\u00f3lo las tres. A\u00fan tenemos cuatro horas hasta que el mundo despierte. A\u00fan nos quedan cuatro horas para vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos pensaba esto mientras que la observaba. Gracias al leve trasluz de la ventana pod\u00eda ver parte de su desnuda espalda. Pod\u00eda ver su media melena, rubia, lisa como fibras, cae sobre ella. Pod\u00eda intuir su cara, apoyada suavemente sobre el almohad\u00f3n. Esa cara expresiva, sonriente, que durante toda la noche le hab\u00eda hecho sentir joven, potente, alguien nuevo. Le gustaba verla as\u00ed. Le gustaba imaginar el resto de su cuerpo cubierto por el edred\u00f3n n\u00f3rdico.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus piernas&#8230;. A\u00fan no las he visto desnudas. Deben de ser hermosas, toda ella es hermosa para m\u00ed. Su espalda&#8230; Necesito escribir, expresarme, decirle todo aquello que siento, todo aquello que hace mucho que no digo. Quisiera grabar sobre su piel mis pensamientos, mis inquietudes. Grabado de forma et\u00e9rea pero eterna; algo que penetre, que este siempre dentro de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Era una herej\u00eda, una blasfemia romper el momento. No se atrev\u00eda, puro miedo. Suavemente, casi sin quererlo llev\u00f3 su dedo \u00edndice sobre la espalda, all\u00ed donde los r\u00edos que forman las costillas se funden en un valle interior. Temeroso de perderse cualquier sensaci\u00f3n lo fue subiendo hasta la nuca; lentamente, casi sin rozar, casi sin ser. El l\u00edmite le empuj\u00f3 hacia abajo, por ese camino que quisiera mil veces recorrer, saborear&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haces?<\/p>\n\n\n\n<p>-Quiero escribirte<\/p>\n\n\n\n<p>-mmm&#8230;. \u00bfQu\u00e9 me vas a poner?<\/p>\n\n\n\n<p>-No s\u00e9&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Hizo algo parecido a un c\u00edrculo. Esto le anim\u00f3, a continuar con su juego. S\u00edmbolos extra\u00f1os y nuevos para \u00e9l. No sab\u00eda lo que escrib\u00eda, ni siquiera si estaba escribiendo. Su mente era mucho m\u00e1s r\u00e1pida que su cuerpo, que sus manos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-H\u00e1blame, dime lo que escribes<\/p>\n\n\n\n<p>-No puedo&#8230;. no s\u00e9 que pongo&#8230; Creo que he descubierto el origen de la escritura&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Marien sonr\u00edo y le dej\u00f3 hacer. Estaba c\u00f3moda con aquel juego tan sutil.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada letra, cada palabra escrita desaparec\u00eda tras acabar su trazo&#8230; El sonre\u00eda, le hac\u00eda gracia&#8230; Pos\u00f3 sus labios sobre ella y la bes\u00f3. Peque\u00f1os besos circulares sobre un peque\u00f1o espacio de piel.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY ahora qu\u00e9 haces?<\/p>\n\n\n\n<p>-Borro, borro lo que he escrito. Borro para escribirlo m\u00e1s veces. Borro por el placer de borrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero besarla entera. Borrar de su piel todo el pasado, dejarla limpia, nueva&#8230; Con mi frente le bajo el edred\u00f3n, suavemente, mientras que continuo eliminado viejas historias. Le beso los gl\u00fateos, se los huelo&#8230; bajo por sus piernas, sus pantorrillas, sus tobillos sus pies. Me encantan sus pies, los beso. Noto un ligero estremecimiento, casi un susurro y eso me excita. Siento que voy a perder el control, que necesito m\u00e1s&#8230; Le tomo los pies con las manos y se los miro&#8230; le beso los dedos, se los succiono, se los lamo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Marien se gira, e intuyo una sonrisa<\/p>\n\n\n\n<p>-Tonto<\/p>\n\n\n\n<p>-Por ti<\/p>\n\n\n\n<p>-Ven<\/p>\n\n\n\n<p>-Ya estoy&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>-Aqu\u00ed, ven a m\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>-Cualquier cosa por complacerte-, dec\u00edan sus ojos. Carlos empez\u00f3 a ascender por sus piernas. Su erecci\u00f3n era ya patente y la arrastraba sobre las c\u00e1lidas sabanas, roz\u00e1ndola a veces, queri\u00e9ndole decir aqu\u00ed estoy. Con la nariz le acarici\u00f3 el vientre de abajo arriba. Paso r\u00e1pido por sus pechos y puso su cara frente a la de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me gusta lo que me haces<\/p>\n\n\n\n<p>-Me gusta hac\u00e9rtelo<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfSiempre eres as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>-No, hoy soy yo<\/p>\n\n\n\n<p>-jajaja&#8230; voluble<\/p>\n\n\n\n<p>-Pero hoy s\u00e9 lo que quiero \u2013le dediqu\u00e9 una sonrisa deliciosa-. Quiero besarte.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acerqu\u00e9. Sent\u00ed el calor de su aliento sobre m\u00ed y la bes\u00e9, suave, gentilmente, con un deseo contenido. Sus labios, llenos y flexibles, reposaron sobre los m\u00edos durante un largo momento. Luego me puso la mano en el cuello, bajo el pelo, y atrajo mi rostro hacia el suyo. Me acariciaba la cabeza, intentaba perder sus dedos entre mi cabello. Su lengua se encontr\u00f3 con la m\u00eda y jug\u00f3 dentro de mi boca hasta que el beso inocente fue tan ardoroso como el fuego de nuestro interior. La besaba, nos explor\u00e1bamos, como si fuera algo nuevo, algo nunca hecho. Pos\u00e9 mi mano sobre su aterciopelado cuerpo. Era suave. Sus pechos, redondos y peque\u00f1os eran nuevos para m\u00ed. Empec\u00e9 a trazar grandes c\u00edrculos, como intentado delimitarlos, para ir cerrando, para ir haciendo el movimiento m\u00e1s peque\u00f1o, para llegar hasta su pez\u00f3n. Jugu\u00e9 con \u00e9l, se lo tomaba, lo pellizcaba, lo frotaba de arriba abajo, de una lado a otro. La boca de Marien se hac\u00eda m\u00e1s activa, me mord\u00eda los labios mientras que con la lengua me los acariciaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi boca ya no se conformaba con sus besos, y busqu\u00e9 los labios de su otra boca. Sus miembros parec\u00edan no pesar nada cuando, con la cabeza echada hacia atr\u00e1s y la espalda arqueada, me dio la bienvenida. Le roc\u00e9 suavemente la vulva temblorosa, h\u00fameda. Mi pene, all\u00e1 abajo, era un imposible de excitaci\u00f3n. Lentamente, sin prisas, me hund\u00ed entre sus pliegues, en su sexo receptor. Mi lengua se desliz\u00f3 por el suave pasillo, y le rode\u00e9 el cl\u00edtoris, mientras que mis manos se posaban sobre la base de su cuello. Me miraba y no parec\u00eda verme. Baj\u00e9 mis manos hasta sus pechos y los apres\u00e9, los hice m\u00edos para siempre. Mi lengua era ya parte de ella; probaba, tentaba, sondeaba, lam\u00eda, chupaba toda su pasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Empezamos a perder el ritmo de los jadeos, a ser entrecortados, irregulares. Not\u00e9 que su cuerpo se puso r\u00edgido, tenso y empec\u00e9 a acelerar. Pero cambi\u00e9, levantando el rostro<\/p>\n\n\n\n<p>-D\u00edmelo, d\u00edmelo chica lista. Dime hasta d\u00f3nde quieres que llegue.<\/p>\n\n\n\n<p>No esper\u00e9 respuesta y me volv\u00ed a hundir dentro de ella. Le chup\u00e9 el cl\u00edtoris, no s\u00e9 c\u00f3mo, pero al ritmo de sus oleadas, y se corri\u00f3, se corri\u00f3, se corri\u00f3, una y otra vez, con toda su fuerza, la tensi\u00f3n y la energ\u00eda que ya no pod\u00eda utilizar para otra cosa que no fuera correrse. Hab\u00eda perdido el control. Con sus manos apretaba una y otra vez la almohada. Me separ\u00e9 levemente y le observ\u00e9 el sexo.<\/p>\n\n\n\n<p>Trep\u00e9 por ella hasta que mi miembro encontr\u00f3 la herida abierta, que me llamaba, que me esperaba. Marien, intuy\u00e9ndome, se arque\u00f3 hasta l\u00edmites insospechados, ofreci\u00e9ndose a mi furia. Embest\u00ed, una vez, otra, jadeaba, sufr\u00eda por no sufrir. Y perd\u00ed ya el control. Ignoro lo que ocurri\u00f3 de ah\u00ed en adelante. Ignoro los movimientos, las pasiones, los susurros, los jadeos&#8230; Pero s\u00e9 que la llen\u00e9, y que ella me llen\u00f3 a m\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son s\u00f3lo las tres. 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